Abril 2026
A todos nos gusta que nuestra ciudad tenga unas calles en las que poder caminar de forma segura y en entorno amable. Medidas como reducir el tráfico, ganar espacio para el peatón y crear zonas pacificadas han ido ganando fuerza en El Prat. Cualquier mejora del espacio público repercute directamente en la calidad de vida.
Pero existe otra realidad incuestionable: muchas familias dependen del coche en sus actividades diarias. No es un capricho: miles de vecinos trabajan en polígonos, turnos y horarios que no siempre se ajustan al transporte público. Otros deben desplazarse a municipios cercanos por diversos motivos.
Los socialistas tenemos la firme convicción que en una ciudad como la nuestra pacificar no puede significar excluir. La construcción de nuevos aparcamientos públicos subterráneos supone mantener un equilibrio razonable que permita disfrutar de calles más tranquilas sin complicar la vida diaria de quienes necesitan su vehículo. La pacificación de calles y el aparcamiento subterráneo bien planificado son caras de la misma moneda.
Cuanto más fácil es aparcar, menos vueltas se dan y menos tráfico innecesario se genera. Cuanto más seguras y agradables son las calles, más vida de barrio se activa, florece el comercio local y se mejora la seguridad. Y cuanto más ordenada es la movilidad, más cohesionada es la comunidad. Apostar por calles más amables es una oportunidad, no una amenaza. Y facilitar aparcamiento para quienes lo necesitan no es retroceder, sino asegurar que nadie quede atrás.
Juan Pedro Pérez Castro