Esteu aquí

No todo vale para hacer campaña electoral

Estiu 2026

Escuchando al equipo de gobierno y leyendo las publicaciones difundidas por el Sr. Quim Bartolomé, responsable político del área de Manteniment i Serveis del Ayuntamiento, cualquiera podría pensar que estamos ante una importante rebaja fiscal fruto de una gran gestión política. Sin embargo, basta con revisar el expediente municipal para comprobar que la realidad es distinta. La reducción de la tasa de residuos no responde a una decisión voluntaria del gobierno municipal. No nace de una especial sensibilidad hacia las familias o los pequeños comerciantes. Es, sencillamente, una obligación. El coste del servicio ha disminuido porque se han terminado de amortizar vehículos, contenedores y otros elementos vinculados a la recogida de residuos. Además, nuevas subvenciones han aumentado los ingresos municipales. Las tasas no bajan porque el gobierno haya decidido ha-cerlo, sino porque la normativa obliga a que se ajusten al coste real del servicio. No se puede cobrar a los vecinos más de lo que realmente cues-ta. Aun así, algunos responsables políticos han presentado esta reducción como un éxito propio. No estamos ante una reforma fiscal impulsada por el gobierno municipal, sino ante la aplicación de una obligación legal. El mismo criterio servirá en el futuro si cambian las circunstancias: si desaparecen subvenciones, aumentan los costes o finalizan las amortizaciones, las tasas las subirán nuevamente. Desde Jóvenes y Pensionistas DECIDIMOS creemos que la ciudadanía merece una información rigurosa y completa, no solo la versión más favorable para la propaganda institucional. La buena gestión consiste en administrar correctamente los recursos públicos, actuar con transparencia y explicar las decisiones con honestidad. No conviene con-fundir una obligación legal con un logro político. Hoy toca hablar menos de éxitos y más de hechos. Por un Prat de tod@s.


Agustín Mataró Soto