Març 2026
Año tras año, los vecinos perciben el inicio del ciclo electoral: vuelven las carpas, se multiplican las propuestas y aumenta la presencia de los políticos en la calle. Cada cuatro años suena con nitidez el pistoletazo de salida hacia las urnas.
Pero este año algo es distinto. Desconozco qué temores llevan a ciertos miembros del consistorio a recurrir a prácticas alejadas de la buena política. En mis años de experiencia en este ayuntamiento, nunca había visto a personas afines al gobierno —con legítimas aspiraciones a ocupar puestos de salida y salarios superiores a 60.000 euros— usar perfiles falsos para interferir en mis espacios digitales.
¿Tanto incomoda la sinceridad? ¿Tanto molesta la firmeza ante una gestión que considero deficiente? Otros, que ya disfrutan de sueldos generosos, emplean su habilidad literaria no para mejorar el debate, sino para tergiversar y difamar, difundiendo falsedades sobre mi forma de ejer-cer la política. Entiendo que no sea habitual encontrarse con un político que no miente y mantiene la independencia, pero si en veinte años no han demostrado ninguna mentira, quizá la invención resulte demasiado tentadora. Y no es solo parte del gobierno.
Algunos grupos de la oposi-ción replican esas mismas prácticas: mentira, populismo y confusión para ocultar su escasa labor política. Dicen que la verdad nos hará libres. Si mi forma de hacer oposición genera temor, propongo algo simple: dejemos los perfiles falsos, abandonemos la impunidad de las redes y confrontemos ideas donde corresponde. Debatamos.
Miguel Ángel Ochoa Oliva
Març 2026
Traemos una pregunta muy clara: ¿Quiere este Ayuntamiento escuchar a la ciudadanía o no? En 2019 este Pleno aprobó un Reglamento de Participación Ciudadana que reconoce el derecho de la ciudadanía a par-ticipar en los asuntos públicos municipales y a intervenir ante los órganos colegiados. Eso está aprobado, está vigente, y, sin embargo, no se está cumpliendo. Porqué la ciudadanía puede venir al Pleno, pero no puede preguntar a sus representantes. Y eso no es participación, es asistencia pasiva.
Los Plenos son el máximo órgano de debate político del Ayunta-miento, excluir de ellos la voz ciudadana no es una cuestión técnica, es una decisión política, y como tal tiene consecuencias democráticas. Se dice que ya existen otros espacios de participación, pero ninguno de ellos sustituye al Pleno ni tiene su visibilidad ni su carácter oficial.Esta moción no propone improvisar ni desordenar los Plenos, propone lo contrario, re-gular un turno de ruegos y preguntas con normas claras, tiempos iguales y criterios objetivos. Lo que molesta, por tanto, no es el desorden, lo que molesta es la palabra. Porque cuando la ciudadanía habla, pregunta por problemas concretos, y obliga a responder, a que haya rendición de cuentas, y eso incomoda. Pero la democracia no está para ser cómoda, está para ser exigente.
Este Pleno tiene la oportunidad de decidir si el Reglamento de Participación Ciudadana es un texto vivo o papel mojado. Si quiere una ciudadanía callada o una activa. Si prefiere un Pleno blinda-do o abierto. Esta moción no resta poder a nadie, lo reparte mejor. Y por eso pedimos su apoyo. Porque sin la voz de la ciudadanía, este Pleno no representa plenamente al Prat de Llobregat. Por un Prat de tod@s.
Agustín Mataró Soto
Març 2026
PSC, Comunes y sus socios de ERC han tumbado una moción de VOX tan simple como justa: condicionar subvenciones municipales y uso de instala-ciones públicas a la inclusión real de los menores en el deporte base. Ha-blamos de dinero de todos y de equipamientos de todos. Y, aun así, hay entidades que reciben ayudas y disfrutan de campos y horarios municipales mientras aplican “cribas” por nivel en categorías de base, dejando fuera a niños que solo quieren empezar, aprender y disfrutar. Esto es una injusticia: familias que pagan impuestos terminan financiando un sistema que excluye a sus propios hijos. Nuestra propuesta era clara y razonable.
Pedíamos revisar las bases reguladoras y convenios para introducir un requisito obligatorio de acceso abierto e inclusivo en actividades subvencionadas; exigir, como mínimo, un programa de iniciación sin selección por nivel; diferenciar nítidamente entre élite/competición y deporte base; establecer seguimiento y evaluación; y, si hubiera incumplimientos, aplicar consecuencias: retirada de subvención o exclusión de futuras convocatorias.
También planteábamos condicionar el uso continuado o preferente de instalaciones municipales a esos criterios de inclusión y promover campañas de conci-enciación. Además, no hablamos solo de “buenas intenciones”: la propia moción recordaba que la normativa deportiva catalana y la Convención so-bre los Derechos del Niño apuntan en la misma dirección: acceso al deporte en condiciones de igualdad.
Votar en contra de esto es dar la espalda a los menores y al interés general. ¿A quién protege esa negativa: a los niños o a ciertos intereses? Desde VOX seguiremos defendiendo que el deporte base no sea un privilegio, sino un derecho accesible para todos los menores de El Prat.
Rafael Millán Carracedo
Març 2026
Durant anys s’ha repetit que determinades decisions no depenien de nosaltres o que no hi havia marge per incidir-hi. Aquesta cultura del qui dia passa any empeny, ha fet que el Prat assumís massa vegades un paper secundari en masses qüestions, on la iniciativa per millorar i liderar no fos present: El Prat Val neix per trencar aquesta dinàmica.
No és una iniciativa improvisada, és el resultat d’una feina de pressió política per situar el Prat en el lloc que li correspon. Quan vam comen-çar a defensar aquesta proposta, la resposta majoritària era que no era viable. A gairebé un any del final del mandat finalment el Prat Val és una realitat, encara que segur molt millorable, per dates i manca de consens amb el comerç de la nostra ciutat, però arriba segur que per millorar.
Aquesta no és una iniciativa simbòlica, és el resultat d’una feina d’oposició política seriosa, marca del que nosaltres representem a l’ajuntament. El que es donava per impossible o molt difícil acaba sent executable i nosaltres ara ens enorgullim. I això no ha passat per inèrcia, la política consisteix precisament en això: en no acceptar el “no” com a punt final, sinó com a punt de partida. Queden encara molts compromisos pen-dents, com més suport per defensar el català, difusió del nostre patrimoni, foment de la innovació i la emprenedoria... El Prat té dimensió, activitat econòmica i una posició estratègica a Catalunya suficient per exigir més. El que falta és visió, projecte i voluntat d’anar fins al final. El Prat Val demostra que, quan hi ha lideratge la ciutat pot avançar i el que abans era inviable, avui és una realitat.
Gerard Valverde i Polo