¿Teatro contemporáneo, de vanguardia, experimental... cuantas etiquetas han puesto a las direcciones de Ana Vallés...
Por supuesto, no de vanguardia, que nos lleva a una época ya pasada. Seguir hablando a día de hoy de teatro de vanguardia me parece curioso e indicativo de lo poco que han evolucionado las artes escénicas en España. No se nos ocurriría aplicar ese término a la literatura o a las artes plásticas, por ejemplo.