Nueva terminal

Diseñada por el arquitecto Ricard Bofill, la nueva terminal principal para los pasajeros se situará entre la pista principal y la tercera pista. Se prevé que esté finalizada en el año 2007. Integrada en esta terminal estará la nueva torre de control, ya en funcionamiento.

Esta nueva terminal, a la que llegarán el tren y el metro, podrá procesar más de 25 millones de pasajeros al año, y 64 operaciones y 8.500 pasajeros en hora punta. Tendrá 55 puntos de acceso directo (sin autobús) a los aviones, procedimiento que utilizarán el 90 % de los pasajeros. En total, todo el complejo de la nueva terminal tendrá 525.500 m2. Por él pasarán más de 80.000 pasajeros diarios y dará trabajo a más de 6.000 personas.

Espacio natural el río

El impacto principal del desvío del río se produce sobre el acuífero superficial del delta y sobre algunos hábitats naturales. Por ello se ha creado una red de canales que pueden alimentar al acuífero y una serie de nuevos pantanales construidos artificialmente que constituyen nuevos hábitats botánicos y faunísticos de gran interés, aptos para su uso público.

Así, junto al nuevo lecho se han construido varios estanques rectangulares de agua plantados de cañizar y que ocupan 17 hectáreas. A estos estanques llega, a través de un sifón, agua tratada procedente de la Depuradora. Los cañizares, mediante un proceso natural, eliminan los últimos restos de contaminación, básicamente nitratos y otros elementos químicos, y después, por gravedad, el agua va a parar al estanque de Cal Tet, de nueva construcción y de un tamaño similar al de La Ricarda (11 hectáreas).

En este "triángulo verde", de casi 90 hectáreas y denominado Espacio natural del río, también se han creado arboledas de ribera a las orillas del nuevo río (unas 24 hectáreas), se ha ampliado la zona protegida legalmente en unas 50 hectáreas, se ha acondicionado la playa de La Bunyola como playa natural protegida (nueva playa de Cal Arana) y se han mejorado y potenciado los pinares litorales. En un espacio adyacente se ha adecuado un hábitat de unas 7 hectáreas para la cría de especies protegidas (como el chorlitejo patinegro).

Se trata, en definitiva, de un espacio que reproduce los principales valores geológicos, faunísticos y botánicos del delta del Llobregat, así como también el funcionamiento natural de un delta: quedará inundado cuando el río baje con más de 1.200 metros cúbicos de agua por segundo, cosa que pasará una vez cada 20 años, aproximadamente.

La gestión de este espacio natural la realiza el Consorcio para la Protección y la Gestión de los Espacios Naturales del Delta del Llobregat, con sede en las Cases d'en Puig.

Pero esta zona únicamente es  una parte del Parque Fluvial proyectado, ya que se trata de un proyecto de ámbito comarcal, desde Olesa de Montserrat hasta el mar, creando un espacio natural a la orilla del río, con caminos que rodearán al Llobregat y que serán accesibles a pie desde las ciudades ribereñas, El Prat entre ellas.

El tramo urbano del Llobregat a su paso por El Prat, entre el puente de la autovía y el de Mercabarna, dispone de un proyecto específico que prevé convertirlo en un espacio público accesible desde el núcleo urbano a través de la ronda de Llevant, que se hará permeable al paso de peatones. El proyecto, que pretende recuperar las riberas como espacio de disfrute ciudadano, también prevé dotar al río de la suficiente capacidad hidráulica para evitar desbordamientos.

VISITaS DEL PÚBLICO

El Espacio natural del río se puede visitar por la ciudadanía, mediante una serie de itinerarios marcados y de observatorios panorámicos de fauna y flora. La puerta de entrada está situada muy cerca de la confluencia de los caminos de la Marina i de Valencia. Dentro del espacio podemos hacer dos itinerarios: uno más largo y naturalista, y otro más corto y generalista.

En la siguiente información adicional (Pdf) aparece más información al respecto.


Espacio natural del río

El impacto principal del desvío del río se produce sobre el acuífero superficial del delta y sobre algunos hábitats naturales. Por ello se ha creado una red de canales que pueden alimentar al acuífero y una serie de nuevos pantanales construidos artificialmente que constituyen nuevos hábitats botánicos y faunísticos de gran interés, aptos para su uso público.

Así, junto al nuevo lecho se han construido varios estanques rectangulares de agua plantados de cañizar y que ocupan 17 hectáreas. A estos estanques llega, a través de un sifón, agua tratada procedente de la Depuradora. Los cañizares, mediante un proceso natural, eliminan los últimos restos de contaminación, básicamente nitratos y otros elementos químicos, y después, por gravedad, el agua va a parar al estanque de Cal Tet, de nueva construcción y de un tamaño similar al de La Ricarda (11 hectáreas).

En este "triángulo verde", de casi 90 hectáreas y denominado Espacio natural del río, también se han creado arboledas de ribera a las orillas del nuevo río (unas 24 hectáreas), se ha ampliado la zona protegida legalmente en unas 50 hectáreas, se ha acondicionado la playa de La Bunyola como playa natural protegida (nueva playa de Cal Arana) y se han mejorado y potenciado los pinares litorales. En un espacio adyacente se ha adecuado un hábitat de unas 7 hectáreas para la cría de especies protegidas (como el chorlitejo patinegro).

Se trata, en definitiva, de un espacio que reproduce los principales valores geológicos, faunísticos y botánicos del delta del Llobregat, así como también el funcionamiento natural de un delta: quedará inundado cuando el río baje con más de 1.200 metros cúbicos de agua por segundo, cosa que pasará una vez cada 20 años, aproximadamente.

La gestión de este espacio natural la realiza el Consorcio para la Protección y la Gestión de los Espacios Naturales del Delta del Llobregat, con sede en las Cases d'en Puig.

Pero esta zona únicamente es  una parte del Parque Fluvial proyectado, ya que se trata de un proyecto de ámbito comarcal, desde Olesa de Montserrat hasta el mar, creando un espacio natural a la orilla del río, con caminos que rodearán al Llobregat y que serán accesibles a pie desde las ciudades ribereñas, El Prat entre ellas.

El tramo urbano del Llobregat a su paso por El Prat, entre el puente de la autovía y el de Mercabarna, dispone de un proyecto específico que prevé convertirlo en un espacio público accesible desde el núcleo urbano a través de la ronda de Llevant, que se hará permeable al paso de peatones. El proyecto, que pretende recuperar las riberas como espacio de disfrute ciudadano, también prevé dotar al río de la suficiente capacidad hidráulica para evitar desbordamientos.

VISITAS DEL PÚBLICO

El Espacio natural del río se puede visitar por la ciudadanía, mediante una serie de itinerarios marcados y de observatorios panorámicos de fauna y flora. La puerta de entrada está situada muy cerca de la confluencia de los caminos de la Marina i de Valencia. Dentro del espacio podemos hacer dos itinerarios: uno más largo y naturalista, y otro más corto y generalista.

En la siguiente información adicional (Pdf) aparece más información al respecto.


El río

El río Llobregat

El tramo urbano del Llobregat a su paso por El Prat, entre el puente de la autovía de Castelldefels y el de Mercabarna, dispone de un proyecto específico que prevé convertirlo en el Parque del Río, un espacio público accesible desde el núcleo urbano a través de la ronda de Llevant, que se hará permeable al paso de los peatones.

El proyecto, que pretende recuperar las riberas como espacio de disfrute ciudadano, también prevé dotar al río de la suficiente capacidad hidráulica para evitar desbordamientos.

Pero esta zona es sólo una parte del plan general de regeneración de las riberas del Llobregat, un proyecto de ámbito comarcal, desde Olesa de Montserat hasta El Prat, que pretende crear un espacio natural y de ocio en las riberas del río, con caminos que bordeen el Llobregat y que serán accesibles a pie desde las ciudades ribereñas.

En el caso de El Prat, desde hace años se ha recuperado el camino del Sorral, que nos lleva río arriba hasta Sant boi, donde podemos cruzar el Llobregat por una pasarela para peatones y ciclistas que nos lleva a la otra ribera, ya en término de Cornellà.